martes, 25 de abril de 2017

Centros educativos dominicanos alertan sobre “Por 13 razones”

La serie de Netflix cuenta como una joven de 17 años decide suicidarse y dejar 13 casetes explicando los motivos

En las últimas semanas ha causado furor en el internet, en especial en las redes sociales, la serie producida por la actriz y cantante Selena Gómez, 13 Reasons Why (Por 13 razones), basada en el libro del mismo título dde Jay Asher, publicado en el año 2007.El contenido de la producción, presentado en flashback de una forma cuidadosa, minuciosa y explícita, ha llamado la atención en la República Dominicana, no solo de jóvenes, quienes han inundado las redes sociales con opiniones criticando la decisión de Hanna, y hasta secundándola, sino también de centros educativos como el Saint George School y la secundaria Babeque que han encontrado una oportunidad para invitar a padres y maestros a involucrarse en los contenidos audiovisuales que sus hijos y estudiantes consumen, como brecha para abundar en los temas que refleja la serie, apta para mayores de 16 años.


“Les sugerimos involucrarse en lo que sus hijos pueden estar viendo, ya que particularmente esta serie contiene muchas escenas gráficas sobre suicidios, violaciones sexuales, abuso de drogas y alcohol, manipulación de armas y dinámicas de familias disfuncionales. Es nuestra recomendación tomar esto como una oportunidad para abrir espacios de comunicación, reflexión y aprendizaje entre padres e hijos”, comunicó Saint George School a los padres de sus alumnos.



Esa misma actitud frente a Por 13 razones la adoptó la secundaria Babeque. “Hay escenas que resultan muy crudas, que muestran abuso sexual, violencia y suicidio. Entendemos que es pertinente que acompañen y hablen con sus hijos sobre esta serie y tomen esto como una oportunidad para discutir estos temas tan sensibles y que son tan necesarios de afrontar en la época que estamos viviendo”, apuntó.



Para muchos espectadores, resulta interesante y atractivo, a simple vista, conocer los motivos y los nombres que dan paso a que una joven de 17 años, sin problemas mayores aparentes, decida poner fin a su vida de una forma tan premeditada, descabellada y hasta macabro. 



En 13 capítulos, la serie cuenta de una forma explícita y sin censura la vida en una secundaria estadounidense de una joven en la que la diversidad cultural prima, y por consiguiente, las ideas y conceptos sobre las situaciones son enfrentadas de modos distintos por cada uno. 



La trama muestra toda clase de problemas por los que un adolescente consideraría quitarse la vida en algún momento. Sin embargo, es su baja autoestima y poca confianza en los demás lo que la lleva a sentirse expuesta y a responsabilizar a los otros de sus actos. 



El personaje principal, Hanna Baker, una joven con pocos amigos, sin problemas en su hogar, con un trabajo que disfrutaba y una familia estable, decide terminar con su vida tras experimentar una serie de situaciones dejando 13 cintas detalladas, dedicadas a cada uno de los que consideró responsables, directa e indirectamente, de los hechos que llevaron a considerar el suicidio. Todo empieza cuando su mejor amiga decide mudarse del Estado. Hanna decide salir con el joven que le gusta, Justin, el prototipo americano del “chico lindo y popular del equipo de básquetbol de la escuela”, quien genera un rumor tras besarse con ella y permite que uno de sus amigos envíe una imagen comprometedora de Hanna y empiece a ser catalogada de “chica fácil”. 



Dicha fama la llevó a enfrentarse a momentos incómodos, ya que varios de los jóvenes quisieron comprobar la etiqueta de “z*rra” que le pusieron inmerecidamente, lo cual fue destruyendo aún más su autoestima. 



A esto se le suma que dos nuevos amigos que hizo, Jessica y Alex, se alejan abruptamente, y luego descubre que estaban manteniendo una relación amorosa. Después, es acosada por el fotógrafo de la clase, quien se escabullía hasta su ventana (en su casa) para tomarle fotografías comprometedoras. Al tratar de descubrir a su acosador y detenerlo, acepta la “ayuda” de Courtney, una joven asiática adoptada por una pareja de gays, quien terminó siendo lesbiana y jugando a besarse con Hanna, momento captado y divulgado por el fotógrafo. 



Para librarse, Courtney dice que es Hanna con otra compañera y hunde más el barco de la adolescente. La secuencia sigue entre drogas, sexo, violencia, alcohol, homosexualidad, armas, bullying, problemas familiares y un lenguaje explícito cuando Hanna encuentra un escape en un grupo de poesía, pero también termina mal luego que escribiera un poema indicando el vacío existencial que sentía y sus inclinaciones al suicidio, el cual es publicado, sin su autorización, en la revista escolar como anónimo y siente cómo todos critican la postura del autor del mismo.



Cuando decide dejar todo atrás y empezar de nuevo, trata de decirle a Clay, el hilo conductor de la historia, que está enamorada de él, así como, sabe, él de ella pero lo hace yendo a una fiesta que la llevó a descubrir otros males del mundo.



Allí es testigo de cómo Justin, entonces novio de Jessica, no se enfrenta a su mejor amigo (Bryce) y lo deja violar a su novia, lo que Hanna presencia, sin poder hacer nada, escondida en el closet. Logra salir, y otra compañera, Shery, le ofrece llevarla a casa; pero en el camino tumba una señal de “Pare” y se va del lugar, lo cual genera un accidente que termina con la vida de Jeff, otro estudiante.



Pierde los depósitos de sus padres, termina en una fiesta de “chicos populares” donde es violada, también por Bryce, esto se convierte en su detonante y es cuando empieza a grabar los casettes. Reconsidera su decisión y finalmente busca ayuda donde el orientador de la secundaria, quien realmente no presta mayor atención a su actitud suicida y la deja ir sin mayores esfuerzos. 



Tanto las cintas (solo los mencionados en ellas podían escucharlas), como la presión de los profesores tratando de prevenir más suicidios y conocer las causas de Hanna por una demanda que interpusieron sus padres al centro educativo, provocó el intento de parte de otro de los jóvenes, Alex, cuyo destino se conocería en la segunda temporada.



No cabe duda de que el éxito de la serie no recae solo sobre Selena Gómez, sino en el mensaje que claramente proyecta. En ocasiones, todos en el entorno de una persona están tan enfocados en sus propias cosas que desconocen lo que sus acciones y actitudes llegan a provocar en otros. Además, los padres y profesores tampoco prestan atención a las situaciones que se dan en donde se desarrollan los jóvenes, y en ocasiones ni siquiera saben o no se preocupan, por abordar temas que, aunque son preocupantes, no son considerados como tal, como el suicidio. 



Hanna Baker muestra cómo la presión social y la falta de confianza en alguien, a quien pudiera contarle lo ahogada que se sentía, la llevó a preferir no continuar en el camino y buscar la salida fácil responsabilizando a quienes le hicieron daño en vida. Sin embargo, también enseña cómo la vida continúa para quienes influyeron en su decisión y cómo ellos sí buscan ayuda frente a los problemas que enfrentan, lo cual no es señal de debilidad, sino un grito de auxilio.

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