Cientos de familias tuvieron que abandonar presurosas sus hogares esta madrugada durante varias horas, amenazadas por las llamas del incendio que se produjo en una envasadora de gas licuado de petróleo (GLP) en la autopista de San Isidro.
Solamente el famoso rumor de un maremoto en 1998 pudo haber provocado la huida de más gente. Mujeres en toallas, pijamas y otras casi desnudas corrían despavoridas por las calles de los residenciales que bordean todo el entorno de la autopista. LEER MAS AQUI.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario