Algunas madres se irán por la vía de la creatividad culinaria para lograr el anhelado "Sí quiero" de los peques: un menú variado, más ligero y divertido parece ser la llave mágica que da acceso al apetito voraz.
Incluso hay quien comete el error de convertir su casa en un restaurante, permitiendo que sus chicos coman a la carta, lo que les obliga a preparar dos, tres y hasta cuatro opciones de almuerzo en un día.
Si la respuesta, aún con todo este esfuerzo, es negativa, aumenta la frustración de quienes lo han probado todo para que sus hijos sean receptivos en la mesa.
De acuerdo a los resultados arrojados por el Estudio Zaragoza, España, sobre "niños malcomedores", patrocinado por el laboratorio Abbott Nutrition, en el tema de la alimentación los malos hábitos, la inconsistencia y la falta de tiempo de los padres son los cinceles que moldean la figura del niño mal comedor. Leer mas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario